El Mar Menor: “una sopa de microalgas y algo más”.

Para los que no conozcan el Mar Menor, es una laguna litoral, de agua de mar, situada en la Región de Murcia, en el sureste de la Península Ibérica.

A mediados del mes de febrero de 2016, llegan al Instituto Español de Oceanografía de San Pedro del Pinatar, Murcia (IEO Murcia), unas muestras recogidas por pescadores procedentes del Mar Menor (redes anti medusas), cuya apariencia era de una color marrón-verdoso y con una elevada viscosidad. El IEO se puso en contacto con la Universidad de Alicante (UA) para ver si algún especialista del departamento podía “echarle un vistazo” a las muestras y determinar la composición biológica de aquella masa viscosa. Javier Aguilar, profesor asociado del departamento de Ciencias del Mar y Biología Aplicada de la UA y especialista en el estudio de microalgas, fue el encargado de realizar los análisis de estas muestras.

 

 

El estudio inicial de estas muestras En estas primeras muestras los resultados obtenidos mostraron una comunidad fitoplanctónica compuesta casi exclusivamente por diatomeas, y con especial presencia y dominancia de las especies Cylindrotheca closterium, Nitzschia panduriformis, o Amphiprora sp.

 

Según la bibliografía consultada, C. cloterium está identificada como una especie nociva, debido en gran parte por una elevada producción de biomasa y síntesis de polisacáridos. Estos compuestos, junto a partículas existentes en el medio, ya sean de carácter orgánico o inorgánico, forman una sustancia de elevada viscosidad y rica en materia orgánica en descomposición, la cual es  más conocido con el nombre de mucílago.

Estos resultados nos hicieron plantearnos un muestreo más en profundidad, llevado de manera conjunta por el IEO de Murcia y la Universidad de Alicante, con el objetivo de llevar a cabo un estudio de la comunidad fitoplanctónica existente en el Mar Menor en estos momentos. Dicho muestreo se llevó a cabo a mediados de Mayo, y se muestrearon un total de 14 estaciones distribuidas por todo el Mar Menor.

Los resultados fueron de lo más llamativo, con concentraciones celulares muy elevadas (superiores a las 500.000 células por litro en todos los puntos de muestro), y con un número muy reducido de especies dominadoras de la comunidad. El informe completo puede verse en http://hdl.handle.net/10045/57169.

En este muestreo de mayo, y al que hace referencia el informe, la comunidad está dominada por dinoflagelados, viendo un cambio importante en la composición de la comunidad frente a los resultados previos obtenidos en el primero de los estudios realizados (febrero de 2016).

 

Este cambio de composición y dominancia se puede considerar normal debido a dos factores principales: el primero, el tipo de muestra analizada, siendo las primeras muestras recogidas de unas redes existentes en el medio (redes disuasorias de medusas), mientras que en el segundo muestreo (mayo 2016), las muestras fueron recogidas con botella oceanográfica para su posterior análisis cuantitativo; y en segundo lugar, el periodo de tiempo entre muestreos es considerado amplio para un seguimiento de la comunidad de fitoplancton, debido a que es un grupo muy dinámico en la escala temporal.

En base a los resultado de este estudio, y junto a diferentes incidentes ocurridos a lo largo de este año 2016, el estado del Mar Menor indica un elevado grado de eutrofización que debe ser controlado y atajado cuanto antes por las diferentes administraciones implicadas, y donde las actuaciones a realizar deberían estar muy bien coordinadas y basadas en el trabajo conjunto de científicos y administraciones. Es muy importante el carácter público de todos y cada uno de los estudios que se llevan a cabo, lo que sería una herramienta muy importante para la comunidad científica, la cual podría ser crítica desde diferentes puntos de vista, y así poder marcar las líneas básicas de actuación en la gestión de esta crisis ambiental.

 

 

 

Anuncios